miércoles, 27 de julio de 2011

Matapuerco en El Toro

Hace unos años, en invierno de 2002, un grupo de amigos hicimos un matapuerco, esta es la historia:

Por aquellas fechas en El Toro era raro el fin de semana que no acabábamos en casa de la abuela en una cena “primil”.

La casa de la abuela está en la calle Santa Lucia. Es la casa de María Marín Blesa y Luciano Orduña Gil, mis abuelos. En esta casa, desde que tengo uso de razón, he visto reunirse año tras año a mi familia y otras gentes amigas, en comilonas opíparas, que acababan sin remedio en guerras de trozos de pan y sandía, palanganazos de agua y petardos atados a la pata de la mesa. Siempre recordaré cosas como la cara de plenitud de mi abuelo al tenernos a todos bajo su techo, o a mi abuela, orgullosa, el día que se sacó un pecho joven como los pechos jóvenes, y nos cayó la cuchara de la boca, porque mi tío José Morte le decía que las viejas los tenían arrugados.
Calle Santa Lucía de El Toro un día de arcoiris.
Los abuelos nos dejaron en la primavera de 1988, pero sus costumbres, por buenas supongo, persisten por ejemplo en las cenas de sus nietos juntos. Un día, a las cenas de los primos y amigos en casa de la abuela, nos dio por llamarlas cenas “primiles”, y requerían un mínimo de dos primos, carne y vino. Lo demás, era indeterminado y muchas, muchísimas veces para contar. Para contar, porque a mí me han echado de casa la abuela, gentes desconocidas, en nombre del dueño; o para contar porque, una vez, al quedarnos sin leña, alguien quiso cortar con un asegur la viga de la casa, donde quedan las marcas, pero otros cuentan que el hachazo fue involuntario, y que iba dirigido a uno que no quiso pagar su parte y se le apareció Dios en forma de viga de pino. No lo sé, pero leña nunca faltaba.

Las cenas “primiles” eran verdaderas juergas sin cuento, donde se comía, bebía y se hablaba del destino de la humanidad, de dónde venimos, a donde vamos y cuál es la esencia inmaterial del ser humano. Creo que entre temas de tanto calado, era normal relajarse con otros más mundanos, y surgieron ideas como la fabricación de un alambique en el último o la de hacer un matapuerco. Del alambique ya hablaremos, pero el matapuerco, lo hicimos y aquí lo contamos.

Con tiempo suficiente lo preparamos todo de cero, porque ni teníamos puerco, ni porcatera ni nada de nada. El puerco, que fue puerca, la compramos de lechón con los meses precisos de antelación. Limpiamos la porcatera en el huerto de atrás de la finca que fue del tío Pepe y la tía Isabel. Aquello era un zarzal, pero acabamos dejándolo “fetén” para la cría del puerco: pusimos un par de bebederos de pipeta, una tolva para pienso, aseguramos puertas y vallas y dejamos pasar el tiempo, y engordar al animal, al que le llevamos desde el principio las sobras de cada casa como es costumbre. También salíamos a coger bellotas cuando las hubo por aquello del cerdo de bellota. El engorde de Repugnancia no tuvo novedad. Se crió lozana, muy sana y creo que feliz en su ignorancia. Digo Repugnancia, o La Repu, porque Pepe Morte (Jr.) así le puso, por un squetch que en aquellos tiempos hizo famoso el Dúo Cruz y Raya. La puerca se hizo enorme, y le llegó su San Martín. Visto ahora, el dibujo que hizo Arantxa Quiñones (al inicio), era premonitorio.


A final de 2002, no sé si en noviembre o diciembre, hicimos el matapuerco un fin de semana. Esta fecha no es casual. Se hace a principios de invierno, porque es fuente de provisiones para el mismo invierno, y porque la cura y elaboración de embutidos, jamones, orzas y otros alimentos, precisan del rigor invernal para su buen fin.


Sobre todo los que vivían en El Toro, prepararon calderos, lebrillos, leña, aliagas, máquina de picar, de embutir, cuchillería y resto de útiles. Bien temprano acudimos todos y algunos más donde La Repu, y nos pusimos a la faena. La matanza, o matapuerco, no tuvo tampoco novedad. Bastante torpes en las faenas inmediatas al sacrificio, las propias de matarife, porque nadie sabía salvo por haberlo visto hacer, y mucho mejor en las faenas de despiece, deshuese, embutidos y todo esto. El primer día, una vez la carne preparada, la dejamos en oreo toda la noche, como toca. El segundo día ya elaboramos los distintos embutidos, cociendo las morcillas, salando los huesos troceados para puchero, salando los costillares, salando un poco los lomos para la fritura (una semana después hicimos fritura de embutidos, costillares, lomos... la orza), y al final del día, pues habíamos acabado y teníamos un montón de carne y embutidos para seguir haciendo cenas “primiles” a mansalva.


Pasé dos días malísimos con 40 de fiebre, pero sin chistar porque no había otro carnicero. Diré también que casi todos ayudaron lo que sabían, excepto algunos catacalderos como no puede ser de otra forma, o algunos que acudieron solo a comprobar que no éramos capaces de sacrificar a La Repu, u otros también creyéndonos incapaces, acudieron a echar una mano.

Resultado de la matanza. Embutidos al oreo en el "ultimo" de Casa la Abuela
No hay mucho más. Seguro que mi forma de contarlo y mi memoria no son las mejores, pero las imágenes ayudarán un poco a mostrar las cosas como fueron. No ha sido mi intención explicar en detalle un matapuerco, que son todos por un estilo, sino como llegamos a hacer el nuestro un grupo de primos y amigos. Además, si hay cosas que añadir, detallar, corregir, o alguien quiere aclarar el turbio asunto del hachazo en la viga, siendo esto un blog, se puede comentar infinito al final de esta entrada.



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martes, 19 de julio de 2011

La Ermita de Santo Domingo. Un estudio arqueológico.

Situada en el paraje llamado Santo Domingo, en un nacimiento de agua regular, en la llanura agrícola principal de la zona, esta ermita pasa desapercibida por su casi total estado de ruina. Buscando bibliografía sobre ella, tiene un pasado interesantísimo, desde su probado origen romano y su recinto amurallado, hasta el hecho de que parecía ser un núcleo de población pequeño, separado y distinto de El Toro. Muy probablemente relacionada con el puente del Molinete, también de casi seguro origen romano. Reproducimos el estudio encontrado, y lo enlazamos al final de esta entrada. (Nota de Andreu Aguar Orduña)


Estado actual. Verano de 2011 (Foto Picassa ElToro1009)


QUAD. PREH. ARQ. CAST. 20, 1999

La ermita bajomedieval de Santo Domingo (El Toro, El Alto Palancia) Planimetria y estudio arqueológico

Resumen

Presentamos los trabajos de delimitación y planimetria realizados en la ermita medieval de santo Domingo de El Toro, y su relación con el yacimiento romano sobre el que fué edificada.

El ayuntamiento de El Toro, sito en la comarca del Alto Palancia, provincia de Castellón, nos solicitó un estudio para delimitar espacialmente el yacimiento arqueológico y ermita de Santo Domingo con el objetivo de programar futuras intervenciones sobre patrimonio inmueble en el municipio. De esta manera, fue necesario realizar la delimitación del entorno y una planimetría del edificio, una vez que su estado de ruina no permitía conocer la situación de sus cimientos ni la constitución del mismo, así como la relación con el yacimiento romano sobre el que se levanta.


ANTECEDENTES ARQUEOLÓGICOS

Tenemos noticias de un reconocimiento superficial de la franja de la ermita de Santo Domingo por don Vicente Palomar Macián y las excavaciones arqueológicas realizadas en los años sesenta en el poblado ibérico de La Peña de las Majadas. Sarrión Montaña realizó en 1967 una serie de búsquedas recogiendo materiales en todo el poblado de Las Majadas. El asentamiento, situado a 108 metros de altitud (sic), está circundado por los barrancos de Taconar y de Agualobos, cercano al nacimiento del Rio Palancia. En el lugar se aprecian fragmentos cerámicos, tanto de la edad de bronce (cuyo núcleo principal estuvo en el extremo oriental de la peña), como de la época Ibérica, fragmentos de cerámica campaniense, entre otras. Entre los principales hallazgos podemos destacar una moneda celtibérica que lleva en su anverso el perfil derecho de una cabeza varonil entre delfines y en su reverso el costado derecho de un jinete con lanza sobre el texto MEDUAINUM. Se fabricó en la época que Beltrán Martinez localizó en el Rio Mediano (Logroño).

Estado actual. Verano de 2011 (Foto Picassa ElToro1009)
En 1997 plantemos la realización de una excavación en extensión en la ermita de San Miguel (Primitiva iglesia de Santa María). Después de limpiar la superficie a excavar procedimos a retirar un estrato de tierra de tonalidad grisácea donde documentamos escasos fragmentos cerámicos, balas de la guerra civil y alguna moneda fechada en época contemporánea. Sellado por el anterior, apareció otro estrato compuesto por los restos del derrumbe del techo de la ermita que cubrían unos escasos materiales constructivos (enlucido de pared con restos de color rojo y negro, ladrillos del suelo, mortero, etcétera) y cerámicos. Todos pertenecen a una cronología situada entre el final del siglo XVI y fines del XVIII. Una vez retirados los estratos superiores, nos encontramos con que aproximadamente un metro de alzado de la antigua ermita aún se encontraba conservado, habiéndose salvado del expolio del siglo anterior. Aparecieron entre otros el basamento de columnas y pilares, restos de una escalera y del púlpito, una cripta, unos altares y el suelo de la ermita (bajo el cual aparecieron abundantes inhumaciones). Por último, realizamos un pequeño sondeo de un metro cuadrado para comprobar la existencia de estratos inferiores, bien como la composición y el estado del suelo de la ermita. En él documentamos restos humanos muy fragmentados, pertenecientes al menos a cuatro inhumaciones, una de ellas entera de un niño de 6 a 7 años. Bajo el suelo documentamos un estrato con la impronta de una hoguera de cronología ante quem cercana al siglo XIV. Por debajo de este estrato apareció la roca madre.






LA ERMITA DE SANTO DOMINGO

La ermita se levanta en una pequeña loma amesetada, de 0,25 kilómetros cuadrados aproximadamente de superficie y una elevación aproximada de 10 metros. Ésta se encuentra a unos 2 kilómetros de distancia del casco urbano de El Toro.

Estado actual. Verano de 2011 (Foto Picassa ElToro1009)
La construcción, que presenta un estado de ruina notable, tiene una orientación noreste- suroeste. Se trata de un edificio de una sola nave, planta rectangular con muros rectilíneos de mampostería enlucidos con mortero de tonalidad rosácea. Se eleva sobre la esquina de un montículo delimitado por un ancho muro en el cual se aprecian una serie de escalones orientados hacia la fachada, que permitirían alcanzar la misma. La cubierta, que no se conserva, sería probablemente a doble vertiente y de tejas. 

En el exterior presenta cuatro contrafuertes por su cara oeste y la entrada principal orientada hacia el suroeste. Existe una segunda entrada, de menor entidad, en el lado este de la cabecera y probablemente una tercera entrada en este mismo lado, pero la cantidad de derrumbe y maleza no permite confirmar esta hipótesis. Las esquinas del edificio aparecen reforzadas con sillares perfectamente escuadrados. 

En su interior documentamos los restos de tres arcos de ladrillo macizo que compartimentan la nave principal, junto a dos nichos en la cara norte y oeste. 

Anterior a ésta, podemos observar otra fase constructiva. Se trata de una estructura de piedras y sillares trabados con mortero de cal de gran calidad y consistencia, que sólo se aprecia en algunos contrafuertes y esquinas de la ermita, y que pertenecería a una construcción anterior ya arrasada, de mayor tamaño que la actual, pues en algunos sectores son visibles la continuación de las cimentaciones de los muros.

Estado actual. Verano de 2011 (Foto Picassa ElToro1009)
Estado actual. Verano de 2011 (Foto Picassa ElToro1009)
Las características constructivas de la ermita de Santo Domingo nos permiten trazar algún paralelo con la cercana ermita de San Miguel, podemos establecer una cronología bajomedieval para la misma, con una serie de reformas hasta su posterior abandono mediado el siglo XIX, posiblemente con las desamortizaciones. Por otra parte, podemos mantener la hipótesis de que los restos arrasados sobre los que se levantó la ermita tengan a priori una cronología ante quem altomedieval. 

EL YACIMIENTO 

El yacimiento romano ocupa buena parte de la pequeña loma donde se edifica la ermita. Lamentablemente la intensa roturación del sector norte de la misma impide apreciar sus límites exactos en este sector; por otro lado, en el hinterland más cercano a la ermita podemos observar que el espacio ha sido más respetado por las remociones de tierra. 

En el sector sur observamos algunas alineaciones de piedras que corresponden a cimentaciones de muros y a la posible muralla o límite del yacimiento, que al no encontrarse excavada sólo podemos reflejar su trazado y no su espesor. La existencia de unos escalones de piedra orientados hacia la entrada principal de la ermita y a su vez realizados sobre el muro que limita la cima, nos puede confirmar la existencia de una reforma sobre la antigua muralla. Como ya citamos con anterioridad, el cierre norte y la extensión total de los lados este y oeste no se pueden apreciar sin una excavación arqueológica. Junto a estos, existen una serie de muros confundidos con otros bancales, que no podemos encuadrar dentro del margen cronológico del yacimiento, por lo que los reflejamos como de dudosa adscripción.

CONCLUSIONES 

Con los resultados de este trabajo podemos aventurar una serie de hipótesis que, a falta de una excavación en extensión, pueden aportar interesantes datos sobre el yacimiento. 

En primer lugar, la ermita se levanta sobre un yacimiento romano cuya cronología se situaría entre los siglos I al IV dC, en función de los restos cerámicos superficiales. Éste ocuparía prácticamente toda la loma y estaría delimitado por una muralla de aparejo irregular. El acceso al mismo se realizaría desde la antigua vía romana de Barracas por un camino que hoy se encuentra perfectamente fosilizado y que va de Santo Domingo hasta la actual Nacional-234 (y no desde El Toro hasta la ermita, como sería de esperar), paralelo a la actual carretera de Barracas a El Toro. Así, es posible que nos encontremos ante el hallazgo de una vía de comunicación secundaria. 

Sobre el yacimiento se levantó, en una fecha incierta próxima al siglo XV una ermita que muy posiblemente aprovecha restos de muros de caementicium como cimentación, pared exterior y contrafuerte, y parte de la posible muralla como peldaños de acceso. Finalmente, con el abandono mediado el siglo XIX, en la ermita se da un proceso de derrumbe y ruina. 

En resumen, queremos destacar que a pesar del mal estado general del yacimiento, en el sector suroeste del mismo podemos encontrarnos, a falta de excavación arqueológica, ante un buen tramo de muralla, restos de muros de un alzado significativo y pavimento que permitirían un estudio y restauración del mismo, incluida la ermita, en lo que puede ser uno de los yacimientos romanos con mejores expectativas de la comarca. 

MATERIALES CERÁMICOS




- Borde de terra sigillata hispánica, forma Mezquiriz 16 (Fig. 3, 1). 
- Borde de terra sigillata lucente (Fig. 3, 2). - Borde de terra sigillata clara C, forma Hayes 4/35 (Fig. 3, 3). 
- Borde de terra sigillata clara C, forma Lamboglia 18/31 (Fig. 3, 4). 
- Borde de terra sigillata clara A, forma Hayes 69 o similar (Fig. 3, 5). 
- Borde de terra sigillata hispánica decorada de forma Draggendorf 29/37 o similar (Fig. 3, 6). 
- Base de terra sigillata clara C (Fig. 3, 7). - Base de terra sigillata hispánica (Fig. 3, 8). 
- Base de terra sigillata clara A, forma Hayes 32 o similar (Fig. 3, 9). 
- Base plana anillada de posible terra sigillata clara D (Fig. 3, 10). 
- Base de terra sigillata clara C (Fig. 3, 11). 
- Borde de terra sigillata clara C, posible forma Lamboglia 44 (Fig. 3, 12). 
- Borde de posible cerámica ibérica (Fig. 3, 13). 
- Borde de cerámica común oxidante (Fig. 3, 14). 
- Borde de posible terra sigillata lucente, forma Lamboglia 8 (Fig. 3, 15). 

BIBLIOGRAFÍA 

BENEDITO, J., MELCHOR, J. M. (1998): La iglesia de Santa María de El Toro (Alto Palancia, Castellón)”. Quaderns de Prehistòria i Arqueologia de Castelló, 19. SIAP. Diputación Provincial. Castelló de la Plana. COLECCIÓN DE LIBROS DEL CLERO DE L’ARXIU DEL REGNE DE VALÈNCIA. València. LLORENS, P. (1976): Colección diplomática de Jaime I el Conquistador en el archivo metropolitano de Valencia. Boletín de la Sociedad Castellonense de Cultura, LII. Castellón de la Plana. SARRIÓN, I. (1978): El poblado Ibérico de la Peña de la Majadas (El Toro, Castellón de la Plana). Archivo de Prehistoria Levantina, XV. Valencia. TUDÓN, R.(s/a): Historia de El Toro. Manuscrito inédito. 

Fotos:

https://picasaweb.google.com/ELTORO1009/ElToroErmitas?authuser=0&feat=directlink

Enlaces sobre este texto:

sábado, 16 de julio de 2011

Cómo hacer jabón.



Fuente Web Trucos Naturales


Desde siempre he visto hacer jabón en casa de mi abuela en El Toro, y en Sedaví, con la manteca de cerdo de la carnecería y sosa caustica. Es muy simple. Bajaban mi abuela y mi tía María, al menos, y con mi madre, en la caldera de la carnecería, hacían una calderada de jabón, que líquido, dejaban en el suelo encajado a modo de molde por unas maderas y trapos, hasta que cogía consistencia y se dejaba cortar a pedazos más o menos cubicos: las pastillas ya listas para usar. Se repartía y hasta que durara ya teníamos jabón para rato. Recuerdo que le ponían algo de azulete. Hoy mi suegra sigue haciendo de vez en cuando, y tenemos clientas que hacen verdaderas maravillas con aromas y colores. Creo que se trata de algo con tradición en los pueblos y que además, puede ser un buen entretenimiento para muchos, aparte de mejorar la economía. Desde la grasa y la sosa con agua, hasta el más refinado jabón de aceites y olores, la receta es más o menos la misma. Hacerlo más industrial o más refinado es cuestión de proporciones, ingredientes añadidos y sentido común. Dejo una buena receta que nos llega, y dejo algún enlace más al final por si alguien quiere investigar un poco. En este caso, se trata de un jabón en pequeñas cantidades con cierto grado de sofisticación y refino. Espero que sea de interés y utilidad. Andreu Aguar Orduña


Elaborar jabón en casa es algo que antiguamente era muy común en muchos países pero por desgracia poco a poco se está perdiendo esta buena costumbre.

Si aprendemos a hacer jabón casero, no solo elaboramos un producto de calidad,bueno para nuestra piel, sano y natural, sino que además nos ahorramos dineroy es un gesto ecológico para el bien de todos.


Le he pedido a Ana Perez, una amiga y alumna mía :-), que nos facilitara una receta para hacer jabón sencilla. A Ana le encanta hacer jabón, es una de sus pasiones y está encantada de compartir su receta con nosotros. Mil gracias Ana.

Con esta receta conseguiremos 1200 gr. de jabón.

Ingredientes 

400 gr. de Aceite de Oliva Virgen.
150 gr. de manteca de Cacao.
150 gr. de Aceite de Coco.
80 gr. de Aceite de Almendras.
30 gr. de Aceite de Girasol.
15 gr. de Sal.
275 gr. de Agua.
107 gr. de Sosa.

Herramientas
 
1 Balanza electrónica de cocina.
1 Batidora.
3 jarras (una de ellas que sea de al menos 2lt de capacidad y las otras dos que sean resistentes al microondas).
1 cuchara de acero.
1 cuchara de madera de mango largo.
1 tupper con capacidad para 1.2lt por lo menos.
Papel de horno.
Film transparente de cocina.
Elaboración

1º Mezclar la sosa con el agua y dejar enfriar (tarda un par de horas).

Importante, debemos usar guantes de latex para que la sosa no te irrite la piel ni te queme.

Se pesa en una jarra el agua (275gr). En un recipiente a parte se pesa la sosa (107gr). Se echa primero el agua y luego la sosa (nunca al revés) y se remueve con una cuchara de acero o madera hasta que este todo bien mezclado (hacerlo en la terraza o con la ventana abierta porque al principio desprende un gas molesto).

2º Mezclar los aceites.

Se pesan y se juntan en una jarra grande el aceite de oliva (400gr) y el aceite de girasol (30gr). En un recipiente aparte se pesan las mantecas sólidas (150gr de m. de cacao y 150gr de aceite de coco, el aceite de coco funde a los 20ºc por lo que en verano es líquido y en invierno solido), se funden poco a poco, evitando que hierva, en el microondas o al baño maría y se incorporan a los aceites anteriores. Se pesa el aceite de almendras (80gr) y se reserva aparte para el final.

3º Forramos el molde (tupper) con papel de cocina para que luego nos sea más fácil desmoldarlo.

4º Batimos la sosa y agua con los aceites.

Importante, debemos usar guantes de latex para que la sosa no te irrite la piel ni te queme.

Batimos primero un poco los aceites para que se mezclen bien y le añadimos el la sal disuelta previamente en un poco de agua caliente. Cuando ya estén bien mezclados incorporamos despacio el agua con la sosa batiendo poco a poco. Cuando halla emulsionado y tenga textura de natillas claras (esto se llama la traza del jabón) incorporamos el aceite de almendras batiendo un poco mas hasta que lo veamos que esta bien mezclado y lo vertemos en el molde forrado previamente.

Envolvemos el todo con film de cocina para que no entre el aire y lo dejamos reposar 24h bien tapado (arropado con una toalla o si hace mucho calor a temperatura ambiente). En estas 24h va a pasar por un proceso que se llama “gelificacion” y una vez trascurrido lo destapamos y dejamos que madure en un sitio ventilado durante un mes aproximadamente, que es lo que necesita para bajar la alcalinidad. Después de este tiempo estará listo para usar.

Opciones y variaciones

La misma fórmula se puede hacer añadiendo aditivos, por ejemplo sustituyendo en agua por cubitos de leche de cabra, añadiendo una cucharada de miel a la traza o un par de cucharadas de harina de avena, aromas (normalmente un 2% ó 3% del total de aceites, valen los de uso alimenticio o bien específicos para jabón).

Hay muchas combinaciones muy beneficiosas para la piel.

Utensilios y costes aproximados

Es importante que las cantidades sean exactas porque esta calculado para que no quede absolutamente nada de sosa libre y que tenga un equilibrio entre la hidratación y la limpieza.

La balanza tiene que ser electrónica porque necesitamos que tenga una precisión de gramos. Recordar que todas las medidas son en gramos, incluso los líquidos.

Las jarras, cucharas y tupper deben ser resistentes a temperaturas altas o a microondas porque la mezcla de agua+sosa puede llegar a 82ºcreo y si no se te deshacen.

La batidora, nos vale con una normal, es recomendable usarla solo para hacer jabones y no para cocinar.

Es recomendable que todos los aceites sean de origen biológico y de extracción en frío, así sabremos que son de buena calidad y tienen todas sus virtudes intactas. La avena, cerveza y demás ingredientes es mejor que también sean de cultivo biológico.

viernes, 15 de julio de 2011

Ruta del Palancia - Navajas

Compartido desde Notas Facebook de Clayton Daniel Du Plessis

NOTA: Ruta en Navajas por el Rio Palancia. No comprende término de El Toro, pero si desde luego se basa en el cauce del río que en El Toro nace, y es una bella ruta del ámbito comarcal.

DISTANCIA: 12 KM.
TIEMPO: 2H:30 MIN.
DESNIVEL : 70 M.


Desde la Plaza del Olmo, vamos por la C/ Mayor y por la C/ Valencia hacia el Parque Municipal. Subimos unas cuestas y giramos a la izq. por el camino del campo del fútbol hasta llegar a éste. (15 minutos)


Continuamos el camino por la dcha. hacia el Manantial de la Esperanza cuyas aguas aprovechan las poblaciones de Navajas, Altura y Segorbe, tanto para riego como para consumo. Es el más conocido y caudaloso de la comarca, siendo especialmente destacado en las crónicas de A. Ponz. (1772-1794)


Pasando unos 50 m. cruzamos a nuestra izq .incorporándonos al camino de arriba que continuaremos hasta la explanada. A nuestra izq. tenemos unas escaleras que subiremos para llegar a la Ermita de Ntra. Señora de la Esperanza: edificada en el año 1491,esta construida en honor a Ntra. Sra. De la Esperanza. Es destino anual de las peregrinaciones o romerías de los habitantes de las poblaciones colindantes; y las ruinas del Monasterio: fundado por D. Enrique Fortuna, primo hermano de Fernando el Católico, en el año 1495. Entregado a los padresJerónimos sirvió como lugar de recogimiento y meditación durante 340 años, hasta la desamortización deMendizábal en 1835, que combinada con las Guerras Carlistas originó su destrucción y clausura.


Detrás de la Ermita baja un camino que tomaremos hasta llegar bajo del Monasterio, seguimos hasta el segundo cruce a la izq. y llegaremos a una explanada y corrales. (20 minutos)

Justo enfrente de los corrales, nace un camino que seguiremos hasta la carretera, la cruzamos y pegados al polígono continuaremos el camino dirección caseta del vértice del pol. Industrial. Siguiendo éste, en bifurcación, iremos a la dcha .encontrando una acequia NO abandonamos hasta llegar a la balsa. (30 minutos)

En la balsa de riego, subimos el camino. En bifurcación tomamos la dcha. apareciendo en Altura, veremos un pino y una bifurcación en la que nos desviamos a la izq, dirección mojón o pilón de termino. Llegamos encima de la carretera general y giramos a la izq. y en inicio de la subida, giramos a la izq. tomando el camino que llaneando hasta las primeras casas de Segorbe. (20 minutos)

Descendemos suavemente por la C/ Muralla y giramos a la izq. para bajar a la Torre de la Cárcel. Poco después, la Torre del Botxi, Monumento a la Entrada de Toros y Caballos y la Catedral. Subimos por la C/ San Cristóbalhasta la Plaza del Ángel. (15 minutos)

En el mirador, giraremos a la izq. bajando suavemente, seguimos bajo la muralla siguiendo una valla metálica que nos sirve de mirador, unos 200 m. hasta encontrar un camino con escalones centrales que descienden a la dcha. hacia la fuente Argén. Al salir de ésta, tomamos la senda hacia la izq. que conduce a la carretera. (15 minutos)

Ascendemos 50 m. y por un muro a nuestra dcha. Camino de Agustina, que no dejaremos, siguiendo siempre el principal y mas pisado. Pasaremos por un chalet con una palmera a nuestra dcha. Encontraremos un desvío a la dcha hacia dos chopos grandes, a 100 m. veremos la Fuente del Morón. Nosotros continuaremos río arriba. (20 minutos). Por la pasarela NO cruzaremos y seguiremos por la izq. del río. A los 150 m., poco antes de llegar a la altura de la encima solitaria al otro lado del río. subiremos entre bancales por unas rocas situadas a la izq. hasta una acequia, que seguiremos hacia la dcha. remontándola. A unos 10 m. en lo alto y a nuestra izquierda, en un ensanche de la acequia, encontraremos unas escaleras talladas en la roca que van a parar a la Cueva del Ermitaño (hoy impracticable). (10 minutos)


Llegaremos a la Varsella: azud que embalsa el agua del río para desviarla hasta Segorbe a través de un desagüe limitado, según prebenda que concedió la Reina Mª de Luz tal y como reza la placa conmemorativa. En aguas crecidas no podremos cruzar o lo haremos descalzos. Opcionalmente, podemos cruzar unos pocos metros de río abajo por una pasarela (final de la acequia). Cruzaremos el río y por el camino, pasaremos por la Fuente del Curso, Fuente de Mosén Miguel, “Mirador del Paraíso” Fuente del Hierro y la Fuente de la virgen de la Luz.

Tomaremos el paseo de las fuentes y subiremos decididamente hasta la Plaza del Antiguo Matadero. Desde allí por la C/ Vicente Mortes y C/ Cueva Santa, llegaremos a la Plaza del Olmo, origen de nuestra caminata. (10 minutos)


http://www.facebook.com/claytondaniel.duplessis

http://www.facebook.com/note.php?note_id=10150236429938174

viernes, 8 de julio de 2011

Investigan en El Toro un tornado que arrancó 50 árboles centenarios de un paraje protegido

Gloria Almiñana, Domingo 23 de julio de 2006.
Levante EMV Castelló


Comentario previo: Andreu Aguar Orduña 08/07/2011


Un día de 2006, El Toro despertó con parte de los pinos centenarios de la zona de El Pozo Junco, arrancados y tronzados como si fuesen palillos. Fuimos muchos los que subimos a la sierra a verlo y no dábamos crédito. Sin más, enormes pinos arraigados al terreno durante siglos, quedaban tumbados, partidos y astillados por alguna fuerza violentísima. Nadie sabía lo sucedido, no habían testigos ni precedentes, pero solo un tornado, o algo similar, podía ser responsable de semejante destrozo. Se podía seguir sin ninguna dificultad la dirección de la fuerza destructora pues quedó su camino alfombrado de despojos y ramaje roto. Parece que eso fue, un tornado, y reproducimos una noticia de prensa que así lo dice. No se nos ocurre mucho más que decir sobre esto. Dejamos la noticio que dió en su momento LEVANTE EMV, y algunas imáganes que hablan por si solas.


La Conselleria de Territorio y Vivienda investiga un posible tornado que destruyó varios árboles centenarios en la partida del Pozo Junco, uno de los parajes protegidos de la localidad de El Toro.



Los técnicos de la Administración autonómica intentan averiguar las características concretas de las tormentas que durante los días 8, 9, y 10 de julio afectaron a este entorno natural. 

El vendabal provocó la destrucción de alrededor de 50 árboles entre pinos, sabinas y chaparras. La exacta localización de este fenómeno se sitúa en las coordenadas 0684718- 4424694 a 1.562 metros de altitud, siguiendo una trayectoria que fue del este al suroeste, por lo que la mayoría de la población de El Toro no se enteró del vendaval que arrasaba la vegetación de la parte más alta de su término municipal. Este posible tornada, según definen los expertos, es un fenómeno muy violento caracterizado por una nube giratoria en forma de embudo que genera tormentas eléctricas. Dichas tormentas provocaron que se quemaran aparatos e instalaciones de esta población, según declaró la teniente alcalde Mari Carmen Morte. La gran densidad de energía que desprende este fenómeno meteorológico afectó solo una pequeña área de esta zona natural pero con gran fuerza de destrucción, tal y como muestran las imágenes facilitadas por los técnicos de la Administración autonómica. Según aseguraron las mismas fuentes, el intenso vendaval fue difícil de pronosticar y de estudiar en un primer momento debido a su corta duración. Desde el Ayuntamiento de El Toro reclaman ahora a la consellería que se haga cargo de la retirada de los árboles caídos y de la zona afectada para evitar cualquier tipo de enfermedad que pueda en un futuro afectar al resto de los árboles vivos y a la imagen como zona protegida de esta partida, al tiempo que se pide también un estudio de las causas que lo ocasionaron para así evitar consecuencias de esta magnitud en un futuro.

viernes, 1 de julio de 2011

Nacimiento del Rio Palancia en El Toro, y otras notas


Por Juan Antonio Calabuig.

Uno de los parajes de la Comunidad Valenciana que me ha impresionado más ha sido el nacimiento del río Palancia, en el suroeste de la provincia de Castellón.


“Rambla Seca es el nuevo curso naciente del río, un angosto barranco en el término de El Toro que, fiel a su topónimo, es un cauce sin agua. Rambla Seca o el Estrecho del Nacimiento, ya se encaja, apenas comenzado su rumbo, por una fractura que las aguas torrenciales han labrado en vertical. Es un pasillo irregular y serpenteante, de vertientes inaccesibles, sumido a trechos en la penumbra que difunde la tenue luz cenital... Tras el tramo más angosto de su largo recorrido, de una anchura que apenas rebasa la cruz de los brazos, desemboca en un anfiteatro abrupto, la hendidura de una hoya abierta entre peñascos desgajados. Y allí, donde el estrecho deja atrás la penumbra para abrirse a la luz, las fuentes del Palancia alumbran las primeras aguas del río, manantiales que brotan entre las piedras...”.


Rafael Cebrián. “Parajes Mágicos de la Comunidad Valenciana”.

Uno de los parajes de la Comunidad Valenciana que me ha impresionado más ha sido el nacimiento del río Palancia, en el suroeste de la provincia de Castellón. La singularidad de las formaciones geológicas dificulta la descripción, pero les puedo asegurar, amigos lectores, que ese conjunto de rocas descarnadas de formas inverosímiles resulta sobrecogedor. Además, te llaman poderosamente la atención los helechos, musgos y otras plantas diminutas que crecen casi milagrosamente en los peñascos laterales del barranco, y a los que no llega nunca la luz del sol. Las montañas que rodean el nacimiento del río Palancia están cubiertas por una frondosa vegetación y abundan los manantiales, de los que brotan aguas frescas y cristalinas, que van a parar al cauce del río Palancia. Conocí estos bellísimos lugares gracias a dos buenos amigos, expertos conocedores de la geografía valenciana: el escritor Rafael Cebrián Gimeno, montañero incansable, y José Flors Matíes, ilustre magistrado que disfruta practicando el senderismo y que describe magistralmente sus exeperiencias como caminante culto y observador minuciosos en el programa “Turismo en Ruta” de la Cadena COPE, emisora de Valencia. Les doy las gracias, desde estas páginas, a estos amantes de la naturaleza y admiradores del botánico Cavanilles, por habernos permitido conocer algunos de los rincones más hermosos de la comarca del Alto Palancia, desde la sierra de El Toro (con montañas que alcanzan los 1.600 metros de altitud) hasta la majestuosa Peñaescabia, la mejor atalaya de Bejís.

Nos encontraremos, en definitiva, con algunos lugares de espectacular belleza y que merecen la pena ser conocidos, partiendo indistintamente de dos pequeños pueblos: Bejís y El Toro, aunque el itinerario más utilizado por los excursionistas es el que parte de Bejís, a donde se llega desde la N-234 por las carreteras CV-236 (a través de Torás) o CV-235 (pasando por Teresa). Saliendo del casco urbano nos encontramos muy pronto con el acueducto romano. Proseguimos la marcha inmediatamente en dirección a la fuente de “Los Cloticos”, por las laderas de la Peñaescabia (1.318 metros), quedando enfrente “Las Peñas de Amador”. Se trata de un trayecto ideal para, a pie o en bicicleta, poder disfrutar de la belleza de unos parajes agrestes y frondosos. Desde “Los Cloticos” seguimos el camino forestal que domina el cauce del río Palancia hasta llegar a la aldea del Molinar (a unos dos kilómetros de Bejís), que estuvo abandonada, pero que está siendo paulatinamente recuperada para usos recreativos, sociales y juveniles por una entidad vinculada a la Iglesia Católica valenciana. A la altura de dicha aldea (perteneciente al término municipal de El Toro) desemboca en el río Palancia el arroyo de “Agua Lobos”, que procede de los Llanos de Barracas.

PEÑAESCABIA, PARAJE NATURAL DE BEJÍS. Con relación a Peñaescabia, nos complace recoger una positiva noticia: el gobierno valenciano la ha declarado paraje natural municipal, a propuesta del conseller de Territorio y Vivienda, Rafael Blasco, quien resaltó “sus múltiples méritos ecológicos, paisajísticos, históricos y patrimoniales, relacionados con la educación ambiental y con los usos recreativos..”. El nuevo paraje natural tiene una superficie de 475 hectáreas y posee un ecosistema de alto interés desde el punto de vista botánico. Se trata de la “Umbría de los Tajos”, donde existen pinares mediterráneos de pinos negros (endémicos) y bosques de tejos. También se encuentran en Peñaescabia árboles de gran interés, como sabinas albares, carrascas, arces, etc. El conseller Blasco nos comentaba asimismo “la existencia en Peñaescabia de especies de fauna de gran valor, incluidas en el catálogo valenciano de especies amenazadas, principalmente aves rapaces como el águila perdicera o mamíferos como el gato montés y el tejón. En cuanto al patrimonio histórico ser refiere, destacan la ermita de San Cristóbal, el acueducto de la Patrosa y unos antiguos hornos, aunque, sin lugar a dudas, sobresalen las tres pisadas de “chiroterium”, datadas hace doscientos cincuenta millones de años y que se encuentran en la partida de la Badina...”. La figura jurídica del paraje natural municipal, está orientada a la protección de la integridad de los ecosistemas naturales, no admitiéndose usos o actividades que pongan en peligro la conservación de los valores que motivaron su declaración. El convenio que, hace unos meses, suscribieron el conseller de Territorio y Vivienda, Rafael Blasco, y la alcaldesa de Bejís, Herminia Palomar Pérez, supone una serie de ventajas para este municipio castellonense, como la concesión de subvenciones públicas o el fomento de un desarrollo económico en la zona, fruto de un turismo vinculado con la naturaleza. La gestión del nuevo paraje natural de Peñaescabia corre a cargo del Ayuntamiento de Bejís.

EL “POZO JUNCO”, PARAJE MUNICIPAL DE EL TORO. La Generalitat Valenciana ha declarado también paraje natural municipal a la zona del “Pozo Junco” situada en el ámbito territorial de El Toro. Está situado en un antiplano de la sierra de Javalambre, a 1.558 metros de altitud sobre el nivel del mar y a unos ocho kilómetros de distancia (en línea recta) de El Toro, en las proximidades de los términos municipales de Manzanera y de Abejuela (en la provincia de Teruel). En el “Pozo Junco” encontramos sabinas rastreras, pinos laricios, arces, fresnos y quejigos. Hace ya unos años, Vicente Peñafort, del Centro Excursionista de Valencia, nos describió así “Pozo Junco”: “El lugar es magnífico como punto de partida de múltiples excursiones, ya que desde aquí se puede acceder a altas cumbres, bonitos barrancos, fuentes, masías abandonadas, hasta el punto de que Pozo Junco podría constituir por sí solo un objetivo para los aficionados a la montaña”.


Desde Pozo Junco se puede dirigir el excursionista, por ejemplo, a la Torre de Alcotas, al “Paraíso Alto” -pasando por “el Pelado”, la Fuente Somera y el río Paraíso-, al nacimiento del río Paraíso, al “Pozo Yuste”, al camino de las Calzadas, al “Retamar” (1.633 metros), etc. Las aguas de los manantiales y barrancos de la zona de “Pozo Junco” van a parar al cauce del río Palancia.


En las proximidades de la antigua casa forestal se incorporan al Palancia, por la derecha del cauce, los caudales que aporta el barranco Resinero, que proviene de la zona de “Los Tajos”. Una vez pasamos la zona del Madroñal (con abundante vegetación) nos encontramos ya con “El Estrecho del Nacimiento del río Palancia”, al que nosotros no dudamos en calificar de espectacular paraje de visita muy aconsejable, excepto en días de lluvia o cuando amenace tormenta.

El río Palancia discurre en su totalidad por territorio valenciano. Desde su tramo más elevado, en el término municipal de El Toro (Castellón), comienza a recibir aportes hídricos de las montañas que marcan la frontera entre la Comunidad Valenciana y Aragón, conocidas como Sierra de El Toro, y que son estribaciones del Macizo de Javalambre. Después de recorrer unos 75 kilómetros por las comarcas del Alto Palancia (Bejís, Viver, Jérica, Navajas, Segorbe, etc.) y del Camp de Morvedre, desemboca en el mar Mediterráneo, entre las playas de Canet d’En Berenguer y de Sagunto.


UN PARAÍSO PARA LOS SENDERISTAS. Existe asimismo un interesantísimo sendero de pequeño recorrido, el PR.V.80, que permite recorrer la cabecera del río Palancia. Parte del pueblo de Teresa, atraviesa en el término de Bejís el sendero de gran europeo de gran recorrido GR-7 y sigue el curso alto del río Palancia hasta su nacimiento. El Centro Excursionista de Valencia ha elaborado una “Topoguía” del sendero PR.V.80 que resulta muy útil, tanto para senderistas como para cicloturistas. Desde las inmediaciones de la aldea del Molinar se sugiere ascender a la cima de la Peñaescabia, desde donde se puede contemplar una espléndida vista panorámica. Se tarda menos de una hora en llegar a su cumbre, sin apenas encontrar dificultades. El PR. V.80 pasa por lugares tan interesantes como el barranco de Agualobos o Rambla de Orduña, “el Taconar” y el Alto de Marina (en cuyas proximidades existió un poblado ibérico), continuando por la loma de la Abeja y el barranco de Polo hasta llegar a “Pozo Junco. El PR.V.80 (Teresa-Pozo Junco) tiene veintiséis kilómetros de longitud y se estima que puede recorrerse en unas siete u ocho horas. A unos trece kilómetros de Bejís discurre otro importante sendero: el GR-10, que parte del Picayo (Puçol) y que enlaza el Mediterráneo con el Atlántico.



El GR-7 (Sendero Europeo de Gran Recorrido que proviene de Francia, Cataluña y las comarcas del norte de Castellón, y concluye junto al Atlántico, en Cádiz) atraviesa la parte occidental del Alto Palancia en sentido norte-sur. Llega a Bejís atravesando el término de El Toro, ya en las cercanías de Torás. Desde Bejís sigue el GR-7 hacia el sur, rumbo al municipio de Andilla (provincia de Valencia), pasando por las aldeas de Arteas de Abajo y de Arteas de Arriba (pertenecientes a Bejís). El nacimiento del río Palancia, Peñaescabia y Pozo Junco, Bejís y El Toro son, pues, puntos clave para los amantes de la naturaleza y para los aficionados al senderismo.


http://www.lasprovincias.es/ocio/escapadas/altopalancia.html